Reproducido del capítulo original publicado en el libro Advances in body composition assessment, current issues in exercise science, Timothy G. Lohman ed., capítulo 5, pp.57-64, 1992
Las distintas maneras de estimar la distribución de grasas están en revisión, y los sistemas conceptuales para clasificación de obesidad, incluyendo central versus periférica, adiposidad de tronco superior versus inferior y visceral abdominal versus gluteo-femoral, han sido examinados. Las limitaciones de la relación cociente cintura, cadera son ahora evidentes, no en términos de predicción de factores de riesgo para varias enfermedades crónicas pero sí en el hecho de que esta relación incluye diferentes tipos de depósitos grasos que son confundidos con el contenido adiposo corporal total y con el tamaño corporal, de manera que para un punto de vista científico es difícil determinar cuál depósito graso está constituyendo al riesgo subyacente. Emerge de recientes investigaciones de la asociación de enfermedades coronarias y distribución de grasas, la necesidad de estudiar la obesidad central versus periférica, así como la obesidad de tronco superior versus inferior, y el uso de distintos índices de la distribución de grasas en la misma muestra, como ilustró el estudio de Terry y colaboradores en 1989. La validez de la bioimpedancia del tronco, así como la radiografía regional con DEXA puede permitir una estimación más directa de la grasa abdominal, y una separación cuantitativa de la grasa subcutánea y de la visceral abdominal con mínima exposición a radiación. Tal desarrollo en la metodología puede llevar a una clarificación en la asociación de la distribución de grasas versus contenido graso total del cuerpo, y en relación al riesgo de enfermedades con los diferentes tipos de obesidad y distribución de grasas. Futuros análisis clarificarán el grado de diferencias en la distribución de grasas, independientemente del contenido graso del cuerpo, y su asociación con los factores de riesgo cardiovascular, y es esencial que cada vez se desarrollen mejores métodos para estimar la distribución de grasas. En términos de riesgo de enfermedades, aparece como una prioridad superior de estos tiempos establecer el grado de variación en la grasa visceral abdominal y su maleabilidad, con intervención en las poblaciones masculinas y femeninas, más que resolver la controversia entre distribución de grasa subcutánea central versus periférica