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Bar-Or, O.

Asma y natación : efectos beneficiosos y deletéreos.

La natación es una actividad de pasatiempo común y un deporte competitivo para pacientes con asma. Una de las razones de semejante popularidad puede ser la baja asmogenicidad de la natación comparada con actividades terrestres. La revisión de las evidencias disponibles sugieren que la natación induce una broncoconstricción menos severa que otros deportes. Los mecanismos de la natación que generan este efecto protector no están claros, pero hay algunas evidencias experimentales sugiriendo que, en parte, esto resulta de la alta humedad del aire inspirado al nivel del agua, lo cual reduce la pérdida de calor respiratorio (y posiblemente la osmolaridad del mucus de las fosas nasales). Los roles beneficiosos de la postura horizontal y de la inmersión en el agua han sido testeados pero no se los ha confirmado. Para el paciente con asma, la natación posee dos efectos potencialmente deletéreos. Uno es el exagerado tono parasimpático debido al "reflejo de la zambullida", el cual se ha demostrado que gatilla la broncoconstricción. El otro es la irritación de las vías aéreas a raíz del cloro y sus derivados. La natación, como una modalidad de entrenamiento tiene beneficios definidos para el paciente con asma. Ellos incluyen un incremento en la capacidad aeróbica y una disminución en la morbilidad asmática. Sin embargo, no hay evidencias concluyentes de que el entrenamiento de natación cause una disminución en la severidad o frecuencia de la bronconstricción inducida por el ejercicio.


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Natación-medicina Enfermedades y alteraciones-asma
IUCOLL, Mendoza, Argentina

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